Más de un trillón
de aves cantan la lección
de armonía que el egregio
profesor Sol les señala
desde su sillón cobalto;
y dan vueltas en lo alto
con un libro abierto: el ala...

Miguel Hernández

 

 

 

 

Javier SÁnchez Portas

Director del Archivo Central de la Generalitat Valenciana

 

 


 

 

Que de forma casi coetánea se produce la reconquista de Valencia (1.238) y Orihuela (1.243). Apenas cinco años las separan si bien la mayor diferencia estriba en que Valencia es conquistada por Jaime I de Aragón, mientras que Orihuela es anexionada a Castilla mediante el Tratado de Alcaraz, por el infante don Alfonso, hijo de Fernando III de Castilla, el "Santo", conservando la mayoría musulmana su autonomía y cultura propias bajo protectorado Castellano.

La primera intervención de Valencia en Orihuela se produce con motivo de la sublevación mudéjar de 1.264-1.265, y es entonces cuando se produce la auténtica conquista. Roto el pacto de Alcazar interviene Jaime I para recuperar este territorio y ayudar así a su yerno, el ya rey Alfonso X el Sabio. Con este motivo permanece en Orihuela el rey don Jaime durante la Navidad de 1.264, donde instala su cuartel general, hasta que sometida la zona se retira a sus dominios.

En la etapa castellana Orihuela es una ciudad importante pero segundona por ser realmente Alicante quien posee carácter fronterizo.

Con la conquista de Jaime II de Aragón, en 1.296, es cuando Orihuela adquiere su auténtico valor de lugar de frontera entre el Reino de Valencia y el de Murcia. Desde 1.296 a 1.304 el Reino de Murcia forma parte de la Corona de Aragón. Con la sentencia arbitral de Torrellas, de 1.304, esta incorporación, pasajera para Murcia, se convierte en definitiva para Orihuela.

Jaime II crea una Procuración General de Orihuela que en 1.366 sería transformada, por Pedro IV, en Gobernación General de Orihuela, independiente de la ya existente para el Reino de Valencia. Adquiriendo de esta forma la capitalidad político administrativa de un amplio territorio que llegaba hasta el río Xixona.

Durante toda la época medieval los mayores deseos de Orihuela se centran en lograr la independencia eclesiástica de la Diócesis de Cartagena, lo que influye en que Alfonso V el Magnánimo le dé el rango de ciudad en 1.437, si bien el Obispado propio no lo conseguiría hasta 1.564 gracias a la intervención del oriolano Don Fernando de Loazes, Arzobispo de Tarragona y posteriormente de Valencia, que presidía el brazo eclesiástico en las Cortes de Monzón.

Después de la anteriormente mencionada brevísima etapa castellana, Orihuela se integra por completo en el Reino de Valencia, adquiriendo todos sus usos, costumbres, lengua, escudo y demás signos diferenciadores frente al Reino enemigo de Murcia.

En 1.400 Orihuela comienza a celebrar dos fiestas que de forma especial se conmemoran en la ciudad de Valencia: El Corpus y la Reconquista. En ambas se aprecian características miméticas de la capital como los gigantes y cabezudos, la tarasca, fuegos y morteretes, danzas y especial protagonismo del Estandarte de la ciudad.

Centrándonos en la fiesta de la Reconquista, el 17 de julio, tenemos constancia de que desde 1.400 se saca la señera, enseña, pendón o estandarte, pues con todas estas denominaciones se conoce que era portada en un principio por el justicia criminal y al quedar abolido este cargo, por la supresión de los Fueros, se encomienda al síndico.


La descripción de la señera es la siguiente:

- La bandera de Orihuela.
- Estandarte-Linguado lleva en sus armas:
- En campo de gules (rojo) las santas Justina y Rufina orladas con guirnalda y puestas en el jefe.
- En el lado diestro y en lo bajo el escudo de Aragón y en lo alto el Oriol con guirnalda y en su lado izquierdo un Oriol enfrentado con el de Aragón inclinados ambos hacia el centro.
- Sembrado el campo hasta doce lambrequines escorpionados y siete estrellas en oro.


Desde el origen de la fiesta se realiza un pregón o crida anunciando la celebración, y gracias a un informe realizado en 1.577 sabemos qué actos se realizaban: "luminarias en el castillo, campanarios de las iglesias y en la Sala de dicha ciudad, y que en el dicho castillo se disparen algunos tiros de artillería la víspera de la fiesta al medio día, al tiempo que se alzará el Estandarte de la ciudad, y el día de la fiesta al tiempo que la procesión salga y vuelva a la Iglesia de Santa Justa, y el mismo día en la tarde al tiempo que se llevará el Estandarte, y que en los dichos campanarios y Sala, la víspera de la fiesta por la noche se tiren cohetes, sonando las campanas y los ministriles en los campanarios de la catedral, y las trompetas en la Sala con los atabales de cobre".

Existe constancia documental de que en 1.609 se compra cinta para bajar y subir el Pendón por el balcón, igual que se hace con la Senyera en el Ayuntamiento de Valencia, evitando de esta forma su inclinación.

También a semejanza de la Senyera, que tiene como cimera el "Rat Penat", la Enseña oriolana nos consta que está rematada al menos desde 1.602 por un Oriol de plata dorada. Y desde 1.605 tenemos noticias de la existencia de cordones de seda con flecos (borlas) para ser llevados por representantes municipales.

En definitiva podemos concluir que existen esenciales mimetismos entre las celebraciones cívicas de la Reconquista realizadas por las ciudades de Valencia y Orihuela, que son lógica consecuencia de un multisecular pasado común.

En las siguientes imágenes se muestra el Oriol paseando por la ciudad de Orihuela desde que descienda por el balcón del Ayuntamiento.

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

El DÍa del PÁjaro: 17 de julio.

El Oriol o Herodio se trata de un ave coronado con corona real, con alas a medio desplegar que se ha relacionado por recientes estudios con la oropéndola. Tradicionalmente se le relacionaba con un ave mítica o con un Ave Fénix.

Emparentado con su nombre (Oriola), el emblema de la ciudad es el Oriol, denominación que recibe también la oropéndola (Oriolus, oriolus), ave heráldica: la que más alto vuela y la que más rápidamente hace su nido.

Tiene unas dimensiones de 40 x 27 x 18 centímetros. Aparece con la pata izquierda posada sobre un leño, mientras que con la derecha empuña la espada haciendo honor al lema "Semper ensis vester prevaluit" (Siempre prevalecieron vuestras espadas), lema concedido a la ciudad por el Privilegio Real del Morabatin, por el rey Pedro el Ceremonioso, en honor a la defensa que hizo la ciudad de Orihuela y resistir heroicamente sus más de 4 asedios durante años.

El Oriol es una delicada obra de plata sobredorada, labrada y cincelada realizada por el orfebre oriolano Miguel Ruvira en el año 1732 para sustituir el anterior oriol de madera tallada y dorada, que a su vez sustituía una anterior que fue raptado por el Cardenal Luís de Belluga (Virrey de Valencia) cuando la ciudad Capituló en favor de Felipe V y del que se desconoce su paradero.

La enseña del pájaro oriol (de aquí el bautismo popular de "el día del pájaro") sólo se exhibe públicamente el día de la conmemoración del 17 de julio. El oriol remata el soporte de la enseña de la ciudad. Ésta aparece en uno de los grandes balcones del Ayuntamiento a la 0 horas del día 17; tras unas palabras del alcalde, desde 1992, se revitaliza la fiesta con el nombramiento del Porta-Estandarte o Síndico, que dirige una alocución a la multitud aglomerada con emoción en las calles aledañas. Cuenta la tradición que un ordenanza del Consell oriolano, ya desde al menos el siglo XVI, inquiría a los asistentes: "N'hi ha castellans? Que isca l'oriol"; es decir, constituía el oriol una afirmación de las señas de identidad de los oriolanos como mojón o hito ente el reino de Valencia y Castilla. La enseña será bajada con respetuoso celo por la mañana verticalmente desde el balcón de la Casa Consistorial y no se inclinará: puesto que únicamente se humilla ante Dios y el Rey. (Privilegio que comparte con la senyera de la ciudad de Valencia).


El oriol, blasón de los oriolanos.

La oropéndola. Su nombre quiere decir "plumas de oro" (por su color amarillento), por ello también se llama oriol; con alas y cola negras, manchadas en su bordes. Emigrante del sur de Inglaterra, llega a nuestras tierras entre marzo y abril y pasa el verano como un privilegiado turista. Por Pentecostés resuena su característico y vespertino canto aflautado. Es muy discreto y apenas se deja ver; habita en las riberas de los ríos valencianos, se alimenta de frutas y construye un asombrosos nido suspendido en la horquilla de una rama, mide unos 25 cm.

 

 

Pulse aquí para escuchar

 el canto de la Oropéndola

 

 

Es emblema de la villa, al menos, desde 1280; se le añade a la bandera otro óvalo con las cuatro barras aragonesas al ganar Orihuela Jaime II en 1296.

Mas ¿por qué lucen dos parejas de orioles en la señera oriolana?
Probablemente porque se simbolizan las dos reconquistas, la castellana y la definitiva aragonesa.

 

 

 

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