La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

Miguel Hernández

 

 

 

 

Edificio del siglo XIX comenzado en 1880 y finalizado en 1887, año en que fue inaugurada esta institución cívica. Sigue los patrones de la arquitectura academicista y eclecticista. Destacan varias instancias como su patio central de azulejería andaluza, el Salón Imperio o de Baile y las estancias delanteras en estilo Imperio. Posee una colección pictórica interesante, entre la cual se encuentran lienzos de Joaquín Agrasot.

Ha sido desde estos más de cien años, centro de la gente influyente y adinerada de la ciudad; sus socios en la larga postguerra eran los llamados "señoritos", los propietarios de tierras que, normalmente, no tenían necesidad de labrar ellos mismos.

El casino, como entidad cultural y recreativa, hizo célebres las fiestas de alta sociedad y, entre ellas, destacó una que suponía a la vez unos Juegos Florales y la puesta de largo o presentación en sociedad de las jóvenes de familia acomodada económica y socialmente: la Fiesta del Azahar, durante la Pascua de Resurrección, a propuesta de Manuel Martínez Ros, Presidente del Casino, en 1964.

En la noche de Domingo de Resurrección era coronada la Reina; al día siguiente, se fallaba el Certamen Poético, con la concesión de galardones en el Teatro Circo, convenientemente engalanado con tapices y flores (a cargo del entonces Ministerio de Información y Turismo). Leída el acta y después de recibir los premios, el escritor honrado con la Flor Natural leía su composición, al igual que los otros premiados; finalmente, el ganador regalaba a la reina con la lectura de un madrigal original.

Concluido este acto, desfilaban los centenares de asistentes, tras la reina y su séquito de damas y galanes acompañantes hasta el casino, donde se celebraba en sus salones el baile. La reina iniciaba el baile a los sones de un vals; se exigía traje largo (de fiesta) para las señora y frac o smoking para los caballeros.

La última celebración tuvo lugar en 1978.

Sus amplísimas ventanas y la cada vez mayor edad media de sus socios y el mobiliario han hecho que se observe con curiosidad desde la acera el movimiento de sus huéspedes por lo que en el argot ciudadano más popular se conoce el casino como la "pecera". Hasta el momento ha habido varios intentos de promover el acercamiento de los jóvenes, sin demasiado éxito.

 

 

 

 
     
 
     
 

 

   

 

 

 

 

 

   _____________________

url:  www.enorihuela.com