¿Sabes por qué los relojes sólo cuentan hasta 12?

La razón es muy sencilla. Antiguamente, las iglesias daban tantas campanadas como horas tiene el día. Era muy fácil perderse en la cuenta.

Para solucionar el problema, a principios del siglo XV, Europa estableció una división del día en dos bloques de 12 horas en vez de uno de 24.