¿De dónde viene la expresión "mandar a hacer puñetas"?

Se llama puñetas a los bordados y a las puntillas que adornaban mangas y cuellos de las ropas elegantes allá por el siglo XVI y que, dada su confección artesana y muy laboriosa, solían hacerse en conventos apartados.

De ahí que mandar a alguien "a hacer puñetas" sea como enviarlo metafóricamente lejos de donde está y por mucho tiempo.