¡Las mujeres y los niños primero!

Estamos acostumbrados a escuchar la expresión ¡Las mujeres y los niños primero! y de forma coloquial rápidamente la relacionamos con el hundimiento de algún barco.

El origen de dicha frase parece ser que bien pudo surgir realmente en un hundimiento, más concretamente del HMS Birkenhead, un buque de la Royal Navy Británica construido en 1845.

La madrugada del 26 de febrero de 1852, mientras navegaba frente a las costas de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) chocó contra unas rocas, lo que hizo que comenzase a hundirse.

El barco transportaba a 490 soldados del 73º Regimiento de Infantería Británica, 25 mujeres, 31 niños y los 134 componentes de la tripulación.

En el momento de la evacuación del buque, el Teniente Coronel Alexander Seton, al mando de la embarcación, ordenó que los primeros en abandonar y ocupar los dos únicos botes salvavidas de los que disponían debían de ser las mujeres y los niños.

Solo hubo 193 supervivientes.

Ningún historiador se ha negado a reconocer que ese es el más que posiblemente verdadero origen de la archifamosa frase, pero el primer uso de la frase precisa no fue hasta 1860 cuando el escritor WD O'Connor la utilizó en su novela "Harrington".