¿Por qué damos la mano?

En la antigüedad la gente era muy desconfiada, puesto que eran unos tiempos muy peligrosos, cualquier persona podía hacerte daño. Así que la gente humilde que no hacia daño a nadie lo que hacia era enseñar la mano en señal de que estaba indefenso y de que no quería hacerle daño. Y el otro si tampoco era peligroso se la agarraba en señal de lo mismo.