¿Por qué tienen un ojal las solapas de las americanas?

El príncipe consorte Alberto de Sajonia (1819-1861), casado con la reina Victoria I del Reino Unido, era un hombre que destacaba por su elegancia.

Siendo novios su prometida le regaló una rosa y él, que tenía fama de hombre galante y amable, se hizo un agujero en la solapa de la chaqueta que llevaba puesta para ponerse la flor. A partir de entonces hizo colocar un ojal en todas sus americanas.

Los sastres de la época enseguida pusieron de moda la idea del ojal para llevar una flor en él.

Con el tiempo ese ojal ha servido no solo para las flores sino que para llevar todo tipo de insignias o pins.